Mabel Griselda Arburúa (79) abandonó este jueves el Hospital Regional Cuenca Alta tras permanecer diez días en terapia intensiva.
Tras haber ingresado en estado crítico y con un pronóstico reservado, este jueves, Griselda Arburúa fue dada de alta este jueves 14 de mayo por la tarde. La mujer, que es paciente oncológica con cáncer de huesos, logró sobrevivir a un ataque de una saña inexplicable que le dejó dos hematomas cerebrales y múltiples fracturas faciales.
Su hija, Mariela, aclaró que el estado de salud de su madre requiere de un seguimiento estricto por consultorios externos con una gran cantidad de especialidades médicas.
Los puntos clave de su tratamiento actual incluyen controlar la evolución de las fracturas en las órbitas de los ojos y la mandíbula, y monitorear los hematomas intracraneales para evitar secuelas graves permanentes.
Según su círculo íntimo, Griselda está intentando adaptarse, con la esperanza de recuperar su vida "normal" en la medida de lo posible, luego del cuadro de desorientación total que presentó tras el ataque.
La familia, que desde el primer día calificó el hecho como un "intento de homicidio", mantiene firme su reclamo de justicia. “La policía hizo lo que debía, pero ahora le toca a los jueces hacer su trabajo”, sentenció la hija de la víctima.
El único imputado por el hecho tiene 23 años y fue detenido cinco días después del asalto. El acusado, Lautaro Alejandro Mendoza, está imputado por “robo agravado y lesiones graves”.
En el Código Penal argentino, el artículo 166 establece penas de 5 a 15 años de prisión cuando durante un robo se causan lesiones graves, como este caso.


















